André Breton
André Breton fue un escritor y poeta francés, conocido como el padre del surrealismo, movimiento que ayudó a fundar con la publicación de su manifiesto surrealista en 1924. Esta obra promovía la libre expresión y la exploración del subconsciente como parte esencial del arte.
René Magritte
El pintor belga René Magritte alcanzó reconocimiento internacional a partir de la década de 1950. Influenciado por Giorgio de Chirico, descubrió su pasión por el surrealismo y, a partir de su primera exposición en la Galerie la Centauri en Bruselas, empezó a crear casi una pintura diaria. Sus cuadros, llenos de misterio y enigmas, rompían con las convenciones de la época, como se refleja en obras como El hijo del hombre, Los amantes y la famosa serie La traición de las imágenes con la frase Ceci n’est pas une pipe.
Joan Miró
Las primeras obras del artista español Joan Miró combinaban influencias del expresionismo y el cubismo. Sin embargo, su estilo sufrió una transformación significativa tras su estancia en Francia durante la década de 1920, adoptando un lenguaje onírico único y el uso de colores vibrantes que caracterizarían su trabajo posterior.
Remedios Varo
La pintora española Remedios Varo, quien huyó de la Guerra Civil Española junto al poeta Benjamin Péret, se trasladó a París y luego a México, donde se naturalizó y comenzó a trabajar como ilustradora publicitaria. En la década de 1950, comenzó a exponer sus obras, fusionando temas oníricos, la atemporalidad y figuras fantasmagóricas en piezas como La ciencia inútil, El alquimista y Papilla Estelar. En México, cultivó una amistad cercana con la también artista surrealista Leonora Carrington.
Leonora Carrington
Originaria de Inglaterra, Leonora Carrington fue influenciada por el surrealismo de Max Ernst. Tras su matrimonio con Renato Leduc, vivió en Nueva York y México para escapar de la Segunda Guerra Mundial. Se naturalizó mexicana en 1943 y estableció una relación cercana con Edward James, quien se convirtió en su principal mecenas. Entre sus obras más destacadas están The Giantess, Green Tea y El mundo mágico de los mayas.
Max Ernst
El pintor alemán Max Ernst inició su carrera en el dadaísmo, pero su encuentro con Paul Éluard y André Breton en París lo introdujo a las técnicas surrealistas. En su trabajo, exploró el collage, el goteo, la decalcomanía y el frottage, que utilizó para crear texturas únicas sobre papeles superpuestos. Entre sus obras más relevantes están Celebes y Ubu Imperator.